El campo almeriense y murciano se enfrenta a uno de sus retos más complejos de las últimas campañas: el Thrips parvispinus. Tal y como alertan organismos como Coexphal y la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF), la presión de esta plaga está obligando al sector a repensar las estrategias de manejo, llegando incluso a plantear medidas extremas para romper su ciclo biológico.
Sin embargo, mientras la industria busca soluciones, el agricultor tiene que seguir produciendo. En este contexto, surge una pregunta clave: «¿Por qué trato y la plaga sigue ahí?»
A menudo, la respuesta no está en la materia activa utilizada ni en la calidad de la fauna auxiliar liberada, sino en una barrera física que a veces pasamos por alto: la propia estructura de la planta.
El efecto «Búnker Vegetal»
A diferencia del trips occidental, el Parvispinus tiene un comportamiento esquivo. Busca instintivamente las zonas con mayor humedad relativa y protección: los brotes tiernos y el interior de la masa foliar. Si cultivamos variedades con un vigor descontrolado y, sobre todo, con hojas excesivamente grandes y porte cerrado, estamos construyendo involuntariamente un «búnker» para la plaga.
En estas condiciones de «selva»:
El microclima juega en contra: El exceso de superficie foliar retiene humedad, favoreciendo no solo al trips, sino a hongos como la Botrytis.
Los tratamientos por contacto no llegan: Las gotas se quedan en la barrera de hojas exteriores, dejando seco el refugio del trips.
El control biológico pierde eficacia: Al Orius le cuesta más patrullar y encontrar a su presa en una maraña densa.

La estrategia: Menos hoja, más visibilidad
Ante la falta de una resistencia genética total en el mercado actual, la mejor defensa es la accesibilidad. En CapGen Seeds hemos redefinido el concepto de «arquitectura abierta»: no se trata solo de la cantidad de hojas, sino de su tamaño y disposición.
Nuestras nuevas líneas genéticas apuestan por hojas de menor tamaño. Esto permite una permeabilidad visual directa: si puedes ver los frutos a simple vista sin apartar follaje, el tratamiento también podrá entrar.
Una planta con esta arquitectura:
- Permite que el caldo penetre hasta el tallo central y los brotes.
- Facilita la instalación y movilidad de la fauna auxiliar.
- Reduce la necesidad de destallados agresivos, ahorrando mano de obra.
Una solución adaptada a la dificultad de cada ciclo
Sabemos que no es lo mismo cultivar en julio que en agosto. El reto principal siempre ha estado en los ciclos tempranos, donde abrir la planta parecía imposible por el riesgo de quemaduras solares en el fruto. Sin embargo, nuestro programa de breeding ha logrado el equilibrio.
Independientemente de tu fecha de siembra, la estrategia es la misma:
- Ciclos Tempranos (finales de junio – mediados de julio): El desafío técnico más complejo. Hemos logrado variedades con la cobertura foliar justa y necesaria para evitar el asolanado (quemaduras de sol), pero con una estructura lo suficientemente aireada para no comprometer los tratamientos.
- Ciclos Medios (julio): Plantas equilibradas que permiten continuidad, reduciendo el tamaño de hoja para evitar el exceso de masa vegetal.
- Ciclos Tardíos (agosto): Opciones de vigor medio-alto que garantizan terminaciones limpias y ventiladas, cruciales para evitar problemas de pudrición en los meses de invierno.
No podemos hacer desaparecer al Parvispinus, pero sí podemos elegir una genética que deje de protegerlo. Si buscas mejorar la eficacia de tus tratamientos la próxima campaña, empieza por elegir la arquitectura adecuada. Consulta a nuestro equipo técnico cuál es la opción que mejor se adapta a tu zona y fecha de trasplante.
Preguntas frecuentes sobre Thrips parvispinus y arquitectura de planta
¿Cómo influye la arquitectura de la planta de pimiento en el control de Thrips parvispinus?
Una planta con arquitectura abierta facilita que los tratamientos alcancen los brotes, el tallo central y las zonas interiores donde puede refugiarse Thrips parvispinus. También favorece la ventilación y la movilidad de la fauna auxiliar.
¿Por qué una planta muy cerrada puede dificultar el control del trips?
Las plantas con hojas grandes, exceso de vigor y una masa foliar densa pueden crear zonas protegidas con mayor humedad. Este efecto, denominado «búnker vegetal», dificulta la penetración de los tratamientos y la localización de la plaga por parte de los insectos auxiliares.
¿Una hoja de menor tamaño ayuda frente a Thrips parvispinus?
Una hoja de tamaño más contenido puede mejorar la accesibilidad al interior de la planta, la ventilación y la cobertura de los tratamientos. Sin embargo, la planta debe conservar suficiente follaje para proteger los frutos frente al asolanado.
¿Qué características debe tener una planta de pimiento para facilitar el manejo de la plaga?
Debe presentar una arquitectura equilibrada, buena ventilación, hojas de tamaño contenido, visibilidad del tallo y los frutos, y una cobertura foliar adaptada a la fecha de trasplante.
¿La arquitectura abierta sustituye al control biológico o a los tratamientos?
No. La arquitectura de planta es una herramienta complementaria dentro del manejo integrado. No sustituye a los tratamientos autorizados, la vigilancia, la higiene del cultivo ni el control biológico, pero puede facilitar que estas medidas actúen con mayor eficacia.
¿Qué arquitectura se recomienda para ciclos tempranos de pimiento?
En ciclos tempranos se necesita una planta que mantenga cobertura suficiente para proteger los frutos del sol, pero que al mismo tiempo permita la entrada de los tratamientos y una correcta ventilación del cultivo.
¿Es posible eliminar Thrips parvispinus mediante la mejora genética?
Actualmente, la mejora genética no elimina por sí sola la plaga. Sí puede aportar características de planta que dificulten su refugio y faciliten la aplicación de las distintas herramientas de control.




